Gastronomía
Una agricultura rica y variada y una tradición culinaria sabiamente conservada, es la base de la peculiar gastronomía de esta comarca. Abundan guisos, ollas y pucheros. Cabe destacar que la cocina alpujarreña ha conservado los tradicionales elementos de la arabigo-andaluza, con lo cual se entrecruzan dos vertientes gastronómicas autóctonas: la morisca y la cristiana. El rey de los platos típicos es el mundialmente jamón de Trevélez, curado al aire de la sierra. Pero entre los embutidos alpujarreños destacan también los chorizos, morcillas, longanizas, etc.El queso de cabra y la repostería gozan también de bastante fama. Entre los platos más populares mencionaremos las migas camperas, perdiz en escabeche, puchero a la gitanilla, cordero, choto a lo cortijero, perdiz en escabeche, sopa alpujarreña con almendras picadas, trucha a la alpujarreña, choto a lo cortijero, lomo en orza, puchero a la gitanilla, tortillas sacromonte, habas con jamón, papas a lo pobre, gachas pimentonas, y el plato alpujarreño con jamón.
Toda esta variedad gastronómica se puede regar con los buenos caldos alpujarreños: vinos de la costa, de La Contraviesa, de Albuñol y de Albondón. De elaboración familiar en muchos casos, o de bodegas y cooperativas que distribuyen una producción selecta por toda Andalucía, estos caldos proceden de uvas de "Jaén blanco", "perruno", garnacha", "montúa", Pedro Ximenez", "tempranillo" y "vigriega". Desde los soleras de alta graduación hasta los jóvenes y afrutados, los vinos tintos, blancos y rosados de La Alpujarra son de inmejorable calidad, equilibrados y ligeros.
En materia de postres, destacan los roscos de Pampaneira, dulces moriscos, huesos de santo, soplillos, buñuelos con chocolates, borrachillos y torta de lata. La miel de La Alpujarra es igual de famosa, así como otras confituras.
orgiva@wuaikanet.com